aluminio
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Aluminio

Existen varios materiales utilizados en el mundo de la ferretería, desde el hierro, hasta el aluminio, pasando por todas las combinaciones; lo cierto es que cada material brinda características muy específicas y es por ello que solo pueden ser utilizados para algunas aplicaciones y no todas.

En este escrito haremos hincapié en el aluminio y en lo que éste ofrece, sus características, cómo se obtiene, sus aplicaciones en el mundo de hoy y sus clases. Podemos decir que vemos el aluminio en todas partes: en perfiles, fijaciones, cerramientos, pernos, tornillos, arandelas y artículos similares.

 
         

¿Qué es?

De por sí, el aluminio es un elemento químico, y se clasifica dentro del grupo de metales no ferromagnéticos; como dato curioso decimos que el aluminio es el 8% de la corteza de nuestro planeta y podemos encontrarlo en casi todas las rocas. Como metal, podemos extraerlo solo del mineral denominado bauxita, pero para obtenerlo en estado puro, debe pasar primero por un proceso conocido como Bayer que transforma al mineral en metal por medio de la electrólisis. El aluminio es muy útil en la mecánica y la ingeniería de este tipo, esto ocurre porque su densidad es muy baja y es muy resistente a la corrosión; si aplicamos aleaciones adecuadas entonces podemos obtener una mayor resistencia mecánica. Dentro de sus características decimos, que el aluminio se destaca por ser un gran conductor de la electricidad como del calor y es un metal muy accesible, de allí proviene su popularidad; es el metal que más se usa luego del acero.

Un poco de historia

Históricamente decimos que el aluminio se empleaba mayormente en la tintorería y en la medicina, e forma de sal doble, la cual se denominaba alumbre y que, hasta el día de hoy se utiliza en este campo. Recién en el siglo XIX pudo identificarse su elemento, con el desarrollo de la física como de la química; al principio se lo denominaba aluminium. Durante dicho siglo, producir este metal, era una tare tan costosa, que se lo consideraba un material exótico y su precio llegaba a estar bajo los mismos parámetros que el oro y la plata. Para que el lector pueda darse una idea de cuán caro era el aluminio en tiempos remotos, decimos que en 1855 se expusieron unas barras de este material junto a las joyas de la corona de Francia. Su producción era escaza, fue recién en 1943 donde se convirtió en un material abundante y donde también su precio vino en picada. Hoy puede considerarse como un metal accesible a los bolsillos de los consumidores y es por ello que podemos ver infinidad de aluminio para diversos artículos.

Usos

El aluminio es un metal muy versátil lo que hace que tenga muchos usos y aplicaciones; a su vez debemos afirmar que la industrialización hizo que este material sea uno de los más importantes del mercado. Solo puede ser superado por el hierro o el acero, igual es necesario remarcar que el aluminio puede usarse en estado puro, aleado con otros metales o con compuestos no metálicos. Sus aplicaciones van desde las de tipo domésticas hasta las industriales; pero uno de sus usos más tradicionales y populares radica en el papel de aluminio, estamos hablando de láminas de dicho material con un espero casi ínfimo, lo que hace que pueda resultar muy maleable y se aplique para el embalaje de alimentos. También este papel de aluminio puede encontrarse en la fabricación de tetrabriks como de latas.

 

 

Sus propiedades

Habíamos recalcado antes que el aluminio cuenta con excelentes propiedades eléctricas lo que lo hace un buen conductor de electricidad; y es por esto que compite con el cobre cuando hablamos de cableado. La aeronáutica es también uno de sus campos, como los tendidos eléctricos; en el primero, cuanto menos peso se tenga, menor será el gasto de combustible. Mientras que en el segundo caso nos brinda la posibilidad de separar las torres de alta tensión. Cuando es aleado con otros metales podemos dar origen a nuevas estructuras, y es así como se fabrican diversas piezas industriales para todo tipo de vehículos, por ejemplo; al mismo tiempo podemos ver utensillos de cocina como herramientas fabricadas en aluminio y otros metales.

Las propiedades del aluminio puede mejorarse si lo aleamos con otros metales como el magnesio, manganeso, el cobre zinc y el silicio; ya de por sí, el aluminio es muy resistente a la corrosión, pero no tan resistente a la tracción, algo que podemos lograr si lo aleamos. Una ventaja de este material se relaciona con el reciclado, es que el aluminio es 100% reciclable si perder sus cualidades físicas; refundir el aluminio requiere solo un 5% de la energía que se emplea para fabricar una pieza nueva. Al aluminio reciclado se le da el nombre de aluminio secundario, pero siempre conserva las mismas propiedades que el aluminio de tipo primario.